16 mar. 2007

Mi cara de gilipollas.

Buenas

A ver que os parece amigos.

Sea un trabajador por cuenta ajena, por ejemplo un consultor / técnico / informático, digamos que está en un cliente realizando tareas de un determinado proyecto, cuando finaliza ese proyecto (digamos X) su situación se modifica en el cliente para realizar tareas de asistencia de una herramienta (digamos Y), hasta aquí todo bien, lógico y espero que lo haya explicado de forma coherente. Ahora bien resulta que tras unos 15 días en los que este empleado ha realizado tareas varias relacionadas con X e Y, se le notifica por parte del cliente que como tiene que definir que trabajos tiene que realizar el empleado que se vaya para su empresa que cuando se le ocurra algo que ya le llamará, de esto la empresa no tenía ni idea así que el empleado soluciona una incidencia a primera hora del día siguiente, se despide de la gente del cliente y regresa a la oficina de su empresa con cara de gilipollas.
A que mola, pos tendríais que ver la cara gilipollas que se me ha quedado, me preocupa mi futuro laboral, estoy documentando (trabajo dignísimo por otra parte) pero que en todo caso suele dejarse a becarios y compañeros sin experiencia para que se vayan fogueando así que ¿debería preocuparme?¿debería buscarme otro empleo? y finalmente aunque no por ello menos importante ¿porqué algunas veces se ve roja la luna?.

Vivid bien.
Nos leemos.

2 comentarios:

Fernando Nájera dijo...

Quizás sería un buen momento para que hagas un "follow-up" de este post y nos cuentes cómo quedó la cosa...

Radagast2099 dijo...

Huy a mi este comentario no me llegó al correo, je je je.

Bueno Fernando, pues tras unos días de documentar y con las tareas de nuevo bien "definidas" regresó uno a su puesto laboral.

Que cosas verdad.