21 sept. 2007

Maltrato animal

Recientemente me ha llegado la noticia que os adjunto, y me hierve la sangre, haré un pequeño recuento antes de seguir, entre mis padres, los padres de mi novia, mi novia y el que suscribe, juntamos:
- Chiqui, que es un perro (con rabo de ardilla, pelo de zorro, cara de pomeranian, calzado de las manos y el genio del enanito gruñon), no, no es el perro de Frankenstein.
- Tito, que es un perro, medio samoyedo medio pastor alemán, y con un afán de ser perro de trineo que rieté de colmillo blanco.

- Trusa, que es perra podenco ¿portugués? que apareció un día en la nave y allí se ha quedado.

- Pelusa, que es la hija de Tito y Trusa, hermana de otros 6, que se hallan repartidos entre jefes, compañeros de trabajo, algún vecino y conocido, de momento todos los animalitos gozan de buena salud, según mis noticias Luna, la otra hembra de la camada, sufrió algún tipo de envenenamiento, pero tras una estancia con el veterinario está de nuevo en casa.

- Dalila, LA GATA, (no, no grito es que es "la gata" con mayúsculas, esto hay que contarlo), vivía en la nave, en el campo, más nos adoptó ella a nosotros que nosotros a ella, hace un tiempo ocurrió que mi padre andaba preocupado, "hace unos días que no veo a la gata, esta se ha ido por ahí", "¿Dónde estará la gata?", finalmente la vio venir medio andando, medio arrastrándose, suponemos que un cepo para zorros la atrapó y tras seis días fuera regresaba, tras dos horas de operación, preñada como estaba y a punto de parir, la veterinaria consiguió, limpiarle las astillas de los huesos de las dos patas traseras, cortadas por debajo de la rodilla, y con casi 2 cm de tierra dentro de la caña del hueso, también fue necesario operar el rabito que también se le habían cortado. (El día que pille al de los cepos, mejor no lo cuento)

- Stich, el único gato superviviente de la última camada de Dalila, que lo tienen los padres de mi novia.

- Además en el pueblo tengo 6 vacas que son para criar terneros y venderlos. (Realmente son las que nos hemos quedado del rebaño de mi padre para que se distraiga cuidando de los animalitos).

Tras este recuento y acordándome de otros bichejos, (Rita, Pol I, Pol II, Mishu), y lo mal que lo he pasado cuando por razones de edad o enfermedad se han ido, me entran unas ganas, que no te cuento, de irme para casa del tipo este y rememorar aquella última escena de Braveheart en la que "operan de apendicitis" al prota, pero como somos gente civilizada me limitaré a pedir que en la medida de lo legal se le INHABILITE DE POR VIDA para tratar con animales.


Dicho todo lo anterior, el que suscribe alguna vez ha tenido que darle en el hocico a la Pelusa, porque la perra jodia se come el [bocadillo croisiant] como lo deje sin vigilancia encima de la mesa, esto es como eso de darle dos azotes al niño, hay que ser muy conscientes de la diferencia entre reprender (aunque sean dos azotes) y maltratar (aunque sean dos azotes), otro día me meteré con eso de que un padre no le puede dar "dos azotes" a su hijo, pero hoy no, hoy solo quiero recordar, que se maltratan muchos más animales que la perrita de la noticia de arriba, no denunciar es colaborar.

1 comentario:

Radagast2099 dijo...

Hola
Mi mama dice que le tenían que poner a trabajar tres años en una perrera, limpiando mierda de perro, y a dormir a la celda de la carcel.

Yo añado que en pelotas y que se encarge de los pitbull y los doberman y los bulldog y los presa canarios o presa argentinos o los dogos, esos grandotes de más de 30kg.

Saludos
Nos leemos.